CIENCIA Y TECNOLOGÍA

Los mosaicos aztecas que podrían resolver un misterio

La turquesa era una valiosa piedra preciosa para los antiguos aztecas y mixtecas de Mesoamérica, la región que se extiende desde la zona central de México hasta Centroamérica. De tonos brillantes en verde y azul, este mineral era utilizado para crear todo tipo de piezas de arte y joyería.

Durante más de un siglo, los arqueólogos han cuestionado los orígenes de la piedra ya que no encontraron mucha evidencia sobre la extracción de turquesa en Mesoamérica. Algunos investigadores han utilizado artefactos fabricados en la zona como prueba del intercambio comercial con civilizaciones antiguas en el suroeste de Estados Unidos.

Sin embargo, un análisis geoquímico reciente indicó que el mineral no es originario del suroeste estadounidense, sino que proviene de Mesoamérica. El descubrimiento fue publicado en la revista Science Advances y pone en duda la idea de que había un contacto entre ambas culturas antes de la invasión española en el siglo XVI.

La geoquímica del Dickinson College, en Pensilvania, Alyson Thibodeau, realizó una serie de análisis a un frasco lleno de piezas de turquesa que estaban asociadas con mosaicos de Mesoamérica. Muchas habían sido extraídas de ofrendas en el Templo Mayor, el principal de la antigua ciudad azteca de Tenochtitlán.

La científica llegó a la conclusión que los minerales no solo tienen firmas isotópicas que son absolutamente coincidentes con la geología de Mesoamérica, sino que son completamente distintas de las firmas isotópicas de los depósitos y artefactos de turquesa del suroeste que han visto hasta ahora.


Fuente: NYTimes

Imagen: Shutterstock