CIENCIA Y TECNOLOGÍA

Hace casi 50 años Argentina mandó un mono al espacio

En 1969 Estados Unidos mandó al primer hombre a la Luna. Y unos meses después Argentina también envió al espacio un cohete tripulado por un ser vivo. Lo notable es que no era un humano sino un mono. “Juan” fue el primer astronauta argentino.

Se trataba de un simio de dos años, 30 cm de altura y 1,4 kilos que fue capturado por la Gendarmería Nacional en Misiones especialmente para tripular el cohete Canopus II, lanzado en Chamical, La Rioja, como parte de un programa espacial coordinado por el Instituto Aerotécnico de Córdoba.

Según refirió el comodoro retirado e ingeniero aeronáutico Luis Cueto, los oficiales de la fuerza habían conseguido tres monos pero uno de ellos fue descartado porque era demasiado voluminoso para entrar en la reducida ojiva del cohete. El otro animal era muy nervioso y tampoco servía. Finalmente eligieron a Juan porque era tranquilo y parecía ser apto para la misión.

El cohete, diseñado y producido en el país, medía 2,40 metros de largo y 32 cm de diámetro, y contaba con cuatro aletas cruciformes para estabilizarlo. Juan subió sedado a la cápsula. Para evitar que por la vertiginosa aceleración pudiera quedarse sin sangre en el cerebro, se dispuso que viajara semi acostado, igual que los astronautas de la NASA

La aeronave fue lanzada el 23 de diciembre de 1969 a las 6.30 am y luego de unos cinco minutos alcanzó una altura de 70.000 metros, entonces el motor se apagó y se separó de la ojiva, que a partir de allí siguió su ascenso impulsada sólo por la inercia otros 12.000 metros, ya fuera de la atmósfera.


Fuente: La Nación

Imagen: Shutterstock